Menu

Remainders

FAUSTO ORTIZ
el espejo subvertido
“Espejo, s. Plano vítreo sobre el que aparece un fugaz espectáculo
dado para desilusion del hombre”. Diccionario del Diablo.
Ambrose Bierce (1842-1914)

Fascinación y miseria de la condición humana contemporánea. Subversión o puesta en crísis de la imagen fotográfica como “espejo con memoria”. Tales pre-textos podrían resultar claves ante la posibilidad de una lectura clarificada de la obra reciente de Fausto Ortiz(1970). Aunque en su admirable y sugestivo repertorio de imágenes opera sistemáticamente una semiótica “naturalista” que nos refiere en primera instancia al calamitoso folclor de la posmodernidad: -mixtificaciones políticas y existenciales como simulacro de un instante maquinal; esquizia y disolución de la individualidad; deposiciones y residuos humanos traficables-, su lúdica poética fotográfica nos adentra de manera cristalina en los territorios especulares de la ficción, del asombro, de la subjetividad y del absurdo.

Virtuoso en el manejo del medio y el instrumento, ya sea vía la preferencia efectiva del color o aprovechando la fuerza y honestidad del blanco/negro, sus audaces disparos desde una íntima perspectiva metafórica, penetran los juegos “sucios” del poder depredador, los efímeros y excesivos rituales del deseo, el terror y la vanidad, así como los penúltimos divertimentos o colisiones éticas e ideológicas de un pueblo abismado en su constante hipermimetica: sus expresiones fragmentarias; los metafísicos escenarios de sus devastaciones ontológicas y de sus deliciosas transgresiones carnavalescas.

Dueño de un talento y unas habilidades creativas que lo llevan a lograr imágenes fotográficas cuya singularidad reside en su depuración formal y en su notable capacidad de motivación del espectador, Fausto Ortiz asume una estética eminentemente simbólica en la que pesan más la idea y la expresión que las mismas referencias o posibilidades comunicativas de la imagen. Sin embargo, en su caso, más que de imágenes, hay que hablar de auténticas fricciones simbólicas, textos polivalentes o verdaderos hipertextos que funcionan desbordando los presupuestos significativos de los objetos y sujetos captados. En ese sentido, su práctica artística implica una disposición disimuladora y potenciadora de una serie de recursos técnicos y conceptuales que le permiten examinar y subvertir de manera simultánea la realidad retratada.

En su serie de “desechos”, el joven Arquitecto y fotógrafo nativo de Santiago de los Caballeros, juega y reflexiona ante la cuestión urbana en el Caribe contemporáneo: corporeidad, fuga, naufragio, retorno y transmigración de un Ser solar, de una identidad escindida, reafirmándose constantemente en su fértil proceso de polisíntesis genético-cultural y biotecnológico; en la volatilidad de sus profundas pulsiones y cimientos ancestrales, en su perpétuo gestual de autenegacion.

“En esta serie intento algo diferente. No lo hago con interés personal, sólo quiero hacer esto para decir lo que pienso a través de la fotografía”.

Ciertamente, en estas imágenes advertimos algo mucho más espectral, más oculto o ausente que los impactantes cuerpos embarrados o los expresivos rostros pintados de sus niños transmutables. De esta forma, en la intertextualidad fotográfica de Fausto Ortiz el signo no admite su manipulación únicamente como vestigio de la tragedia, sino también como reflejo de la ausencia, como cifra del sueño, como “deshecho” o destrucción del espejo de la realidad. Asímismo, en estas imágenes la fragmentacion del referente y las refracciones “invisibles” de lo real no anuncian la reconstrucción del escenario después del “naufragio”, sino que presuponen la denuncia de un devenir inexorable.

Ahora los reflejos sinuosos sobre el muro y los transparentes escenarios marinos del maniquí emergen subvertidos como cifras premonitorias, como turbadora espectrología del porvenir. Son puros restos de una ruina espiritual cuya deconstrucción es posible únicamente a través de una nueva visión especulativa. Y esta es, precisamente, la visión poética, críptica y especializada que nos regala Fausto Ortiz a través del dispositivo tecnológico. Los referentes visibles de estas fotografías no son sólo fracciones del cuerpo como prueba del mundo. Son también los residuos del otro lado de lo real, fragmentos esenciales de la interioridad, desperdicios de la seducción, preciosidad de la imagen, hechizos arqueológicos de la “globalizacion”, predicciones de otros tiempos, escenarios fatídicos y despreciables.

Amable López Meléndez
Presidente de la sección dominicana de AICA
Curador del Museo de Arte Moderno. Santo Domingo, República Dominicana.